33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, Y tu corazón hablará perversidades.
34 Serás como el que yace en medio del mar, O como el que está en la punta de un mastelero.
35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.
Copyright © 2026 La Escritura | RVR1960